Y pasa otro día...

Y pasa otro día, como encerrado en mi mismo, otro día en el cual no he podido encontrar la salidad de este personaje que he y han creado con la necesidades de la vida y de la sociedad. A veces, me siento a pensar que parte de mí, aún es mía, a veces me paro y pienso que parte de mis pensamientos es lo que yo pienso de la vida. Todo hay que hacerlo más de como te lo piden, como se necesite.

Me disculpo con la vida por darle una prisión. Me disculpo con mis sentimientos por amarrarlos con los augurios de una vida mejor. Y tengo que seguir caminando, aunque tengo que decir que no es triste, porque mi vida no ese una tristeza, más no es una llenura.

Y es que muchas veces tienes que controlar tus desbordadores sentimientos para poder hacer una vida razonable, ya que uno no siempre puede realizar lo que siente.

Y al final tienes que pensarlo de esta manera:
La vida se acaba
por eso hay que aprovecharla,
los sentimientos y sueños nunca,
por eso puedes olvidarlos...